ACTIVO FRENTE A LA EM

¿Cómo manejo la parte médica?

LA EM es una noticia dura, pero no estarás solo/a. Te acompañará todo un equipo de médicos y profesionales especializados en enfermedades neurológicas, además de fundaciones y asociaciones de pacientes que entienden lo difícil del momento y están dispuestos a ayudarte.

Ante el aluvión de información y decisiones, tus dos estrategias son: comunicación y papel y lápiz para ordenar las ideas. Piensa qué dudas tienes, apúntalas y compártelas con el especialista. Comunícate con tu hijo/a y con el resto de la familia en cada paso de la EM.

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Durante los primeros momentos de la enfermedad, es habitual que a todos os cueste diferenciar entre lo que es síntoma de la EM y lo que no lo es. Cuando tu hija/o comparta contigo un síntoma, muestra serenidad y, en caso de que se ajuste a las señales de alarma y se mantenga en el tiempo como os han indicado los neurólogos, acudid al médico. No sintáis vergüenza por acudir al médico con alarmas falsas de brotes, es lo normal.

Invita a tu hijo/a a tener un rol cada vez más informado, activo y participativo en su EM. Se terminará haciendo cargo de su medicación y entendiendo los brotes y diversos síntomas, y eso le dará herramientas para manejar la EM de forma exitosa en el futuro. Aunque es tentador, no le sobreprotejas, y fomenta su autonomía. Invítale a que hable directamente con el equipo médico y a que pregunte sus dudas.

Tu hija/o sigue siendo la misma persona. Igual que le has acompañado en su crecimiento hasta ahora, como lo seguirás haciendo, le acompañas en la EM, guiándole en los momentos difíciles para que, más adelante, no dependa de ti. Piensa en sus cuidados médicos como en un proceso continuado, como en otras evoluciones que se dan en cada etapa del desarrollo.

Como padre/madre debes estar preocupado por el bienestar de tu hija/o; debe seguir creciendo como lo ha hecho hasta hora. Déjale espacio para ello.